Las tendencias modernas de psicología y psiquiatría dejaron
de considerar al BDSM como patológico para calificar sus actividades como parafilias,
es decir, patrones de comportamiento sexual donde la fuente principal de placer
no está en la cópula, sino otras actividades. Actualmente la idea de
perversión es muy lejana y las actividades BDSM se consideran manifestaciones
de la diversidad sexual. Como todas las manifestaciones sexuales, se
consideran inocuas salvo cuando están dirigidas a un objeto potencialmente
peligroso, dañino para el sujeto o para otros, o impiden el funcionamiento
sexual y físico normal.
Esta es pues una alternativa sexual tan válida y sana como
cualquier otra. Lo insano comienza cuando esta actividad deja de ser un juego
consensuado y se obliga a alguien a hacer algo en contra de su voluntad, se
recurren a engaños para conseguir una sesión, o se convierte un una obsesión.
La mayoría de la gente solamente dedica sus ratos libres a
practicar BDSM, sabiendo que es un juego con una duración específica y que una
vez concluido el juego hay que volver a la vida real y atender las distintas
responsabilidades: trabajo, estudio, familia, etc.
Una de las ideas más frecuentes en aquellos que incursionan
en el BDSM es que sus preferencias sexuales son anormales. Es cierto que los
practicantes del BDSM son mucho menos que aquellos que no lo practican, pero
esta singularidad no lo convierte en una anormales, tal como lo explica la
médica terapeuta sexual Gloria Brame: "sexo normal es cualquier cosa
que dos adultos que consienten consideran placentero. Si Ud. tiene la edad
legal, si Ud. entiende exactamente en que se está metiendo en el terreno sexual
y se siente bien con ello; si Ud. puede encontrar otro adulto que comparte sus
intereses y toma las precauciones normales para evitar las enfermedades de
transmisión sexual y embarazos no deseados, Ud. no sólo es normal, Ud. ha sido
bendecido."
Ser practicante BDSM no es ser anormal, ni un motivo de
vergüenza. Practicado de manera sana, segura y consensuada puede aportar
elementos y perspectivas enriquecedoras para el conocimiento de tu sexualidad y
de ti mismo.